Descubre San Rafael
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Planes tranquilos para hacer en pareja

No todo en San Rafael es aventura y adrenalina. Para quienes buscan un viaje más reposado —buena mesa, vinos, paisajes y tiempo— acá van algunos planes que no fallan.

5 de julio de 2025

Atardecer sobre viñedos mendocinos con los Andes al fondo

San Rafael tiene una cadencia que invita a bajar las revoluciones. No es una ciudad que te apura. Y eso, en un viaje en pareja, se traduce en un escenario perfecto para hacer lo que se hace cuando el tiempo es propio.

Una tarde en las bodegas

Elegir una o dos bodegas para visitar sin apuro es uno de los mejores planes que ofrece San Rafael. No se trata de hacer un tour express de cinco bodegas; se trata de sentarse, pedir una degustación con algo para comer, y quedarse hasta que el sol empiece a bajar. La zona de Las Paredes tiene bodegas boutique que ofrecen exactamente eso: tiempo, vino y paisaje.

El Espacio Funckenhausen tiene un restaurante gourmet entre viñedos orgánicos que funciona muy bien para un almuerzo especial. La Bodega Murville ofrece experiencias de picnic entre viñas. Vale la pena reservar con anticipación.

El Laberinto de Borges

A 22 kilómetros del centro, el Laberinto de Borges es un laberinto de cipreses inspirado en la obra de Jorge Luis Borges. Tiene restaurante, parque y una atmósfera tranquila que invita a pasar la tarde. Es un lugar poco frecuentado fuera de los fines de semana, lo que lo hace ideal para visitar entre semana.

Atardecer en el cañón o en Los Reyunos

Si el objetivo es un atardecer con vistas, el Cañón del Atuel y Los Reyunos son los candidatos. La luz de la tarde sobre las paredes del cañón tiene una paleta de colores que ninguna pantalla hace justicia. Llevá algo para sentarse, algo para tomar y calculá llegar al mirador una hora antes de que baje el sol.

Una noche en el centro

San Rafael tiene restaurantes y bares de buen nivel en el centro. La oferta gastronómica incluye desde cocina regional mendocina hasta propuestas más contemporáneas. La peatonal y las calles aledañas concentran la mayor parte de la movida nocturna, que no es de las que terminan tarde pero sí de las que empiezan con buena comida.

Lo que conviene no planear

A veces los mejores momentos de un viaje en pareja son los que no estaban en el itinerario. San Rafael es una ciudad donde podés salir a manejar sin destino claro y terminar en un paisaje que no conocías. Dejá espacio para eso.