Rincones menos conocidos cerca de San Rafael
Más allá del Cañón del Atuel y Las Leñas, hay destinos que la mayoría de los visitantes no conoce. Estos son algunos de los rincones que vale la pena explorar.
20 de julio de 2025

El Cañón del Atuel y Las Leñas se llevan la mayor parte de la atención cuando se habla de San Rafael. Con razón: son extraordinarios. Pero la región esconde otros lugares que reciben muchos menos visitantes y que pueden sorprender tanto o más.
Volcán Malacara
Uno de los pocos volcanes hidromagmáticos del mundo. Sus cárcavas y pasadizos de ceniza volcánica forman un laberinto natural de paredes de hasta 30 metros. La visita se hace solo con guías autorizados desde la estancia privada donde se encuentra. Está cerca de Malargüe, a unos 190 kilómetros de San Rafael, pero vale el desvío.
Salinas del Diamante
Extensas salinas en pleno desierto mendocino, con una paleta de blancos y ocres que al amanecer o al atardecer produce fotografías memorables. Es una zona remota sin servicios. Hay que ir con 4x4, mucha agua y la planificación correspondiente.
Termas del Sosneado
Las ruinas del antiguo Hotel Termal del Sosneado, en plena cordillera, son una combinación extraña y fascinante: arquitectura abandonada, aguas termales naturales y un paisaje de película. El camino de ripio es largo y la zona no tiene servicios, pero para quienes disfrutan de los destinos con historia y belleza salvaje, es una jornada difícil de olvidar. Solo en primavera y verano.
Villa 25 de Mayo
El pueblo donde se fundó históricamente el departamento de San Rafael está a 18 kilómetros del centro. Es un lugar tranquilo, con arquitectura colonial y una cadencia que invita a no apurarse. Las tortafritas locales tienen fama regional. Es un buen cierre para una tarde después de visitar Los Reyunos o El Nihuil.
Cerro Tunduqueral
A 48 kilómetros del centro, este parque arqueológico tiene pinturas rupestres y cuevas que datan de más de mil años. Está declarado Patrimonio Cultural y la visita se hace con guías. Es uno de esos lugares donde la historia se toca con las manos, literalmente.
Dique Galileo Vitale (El Tigre)
A solo 18 kilómetros del centro, en Las Paredes, este pequeño dique es ideal para una tarde tranquila. No tiene la espectacularidad de Los Reyunos o el Cañón, pero tiene algo mejor para ciertos momentos: poca gente, buen reflejo del agua y silencio. Perfecto para terminar el día.